Temas

domingo, 20 de mayo de 2012

¿Qué me aporta la educación?

Después del transcurrir de este cuatrimestre, y sobretodo gracias al paso por la asignatura Educación del Movimiento, nos hemos planteado una reflexión sobre nuestro modo de ver y plantearse la educación.

Podemos decir que en un principio nuestra visión de la educación era la transmisión de conocimiento por parte de un profesor hacia unos alumnos, y la forma de transmitirlos podía ser mejor o peor, en cambio, ahora pensamos que es más un intercambio de conocimientos entre profesor y alumnos y entre los propios alumnos, ya que no solo son importantes los conocimientos propios de la asignatura que imparte el profesor, y en los que podemos decir que la aportación es solo del profesor a los alumnos, sino que hay otros tipos de enseñanzas que hacen referencia a temas como la ética y moralidad, procedimiento y método de enseñanza, modos de ver las cosas y puntos de vista, etc. Que son cosas de las cuales nunca se deja de aprender y de las que cualquiera puede aportar cosas a cualquiera que quiera recibirlas, por eso pensamos que es importante fomentar la participación de los alumnos en el desarrollo de la clase, y obligarles a pensar y a razonar, no darles “todo hecho” y que simplemente escuchen, o hagan como que escuchen la lección que toque ese día y punto.

Y la idea aquí expuesta se vio reflejada en la última actividad de clase del viernes, en la que por un lado estaba la aportación del profesor (una caja), y después estaba la aportación de toda la clase (las cajas de todos los alumnos junto con la del profesor), y donde se veía claramente que la aportación de toda la clase era mucho mayor a la del profesor sólo. La cuestión es: ¿Son realmente importantes todas esas aportaciones o la que importa de verdad es únicamente la del profesor? ¿Merece la pena recibir todas y cada una de ellas?

miércoles, 16 de mayo de 2012

La proliferación del mesomorfismo


En la sociedad del siglo XXI existe una proliferación por el culto al cuerpo, llegando a ser obsesiva. Este problema afecta tanto a hombres como a mujeres. En los primeros el estereotipo creado para identificarlos es la imagen de fuerza y potencia (mesomorfo), mientras que en las mujeres representa un modelo delgado y fino (culto a la delgadez).
El hecho de que una persona no se vea bien (físicamente) o acorde a los estereotipos materialistas que rodean la sociedad afecta en gran medida a su autoestima, condicionando así la forma de afrontar la vida, disminuyendo la forma de ser y el carácter de cada individuo. En este momento toma auge el culto al cuerpo a fin de obtener un físico ideal (siendo en realidad un físico idealizado por la sociedad).
Una causa importante de esta ideología son los medios de comunicación, los cuales dejamos influir sobre nuestras vidas. En definitiva existe una ideología del culto al cuerpo sustentada por el mesomorfismo a través de una actividad física compulsiva y evidentemente problemática.
Como futuros licenciados en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte tenemos que concienciarnos y concienciar de que se trata de un problema actual  extendido, con efectos negativos, tanto físicos como psicológicos y sociales. Debemos, en la medida de lo posible y desde la concienciación, tomar parte de la ética en las ideologías y educar a las personas con el fin de que no sean presas de tal obsesión.

miércoles, 9 de mayo de 2012

La fábula del águila y las galllinas

     Para hablar de cómo el entorno puede influir en nuestra forma de pensar y de actuar, hemos encontrado una fabula que nos hace reflexionar, copiamos el texto aquí:

“Hubo un indio guerrero que encontró un huevo de águila en la cima de una montaña y puso éste huevo de águila junto con los huevos que iban a ser empollados por una gallina. Cuando el tiempo llegó, los pollitos salieron del cascarón, y la pequeña águila también. Después de un tiempo, ella aprendió a cacarear como las gallinas, a escarbar la tierra, a buscar lombrices, limitándose a subir a las ramas más bajas de los árboles, exactamente como todas las otras gallinas. Y su vida transcurría en la conciencia de que era una gallina. Un día, ya vieja, el águila terminó mirando el cielo y tuvo una visión magnífica. Allá, en el azul claro, un pájaro majestuoso volaba en el cielo abierto, como si no necesitase hacer el más mínimo esfuerzo. El águila vieja quedó impresionada. Se volvió hacia la gallina más próxima y dijo: "¿Qué pájaro es aquél?"
La gallina miró hacia arriba y respondió: "¡Ah! Es el águila dorada, reina de los cielos. Pero no pienses en ella. Tu y yo somos de aquí abajo". Y el águila no miró nunca más hacia arriba y murió en la conciencia de que era una gallina. De esa manera, como todo el mundo la trataba, de esa manera creció, vivió, murió.”

     Después de leer la fábula , la principal pregunta que se nos plantea es, somos nosotros como el águila, que nos dejamos influenciar por lo que el entorno espera de nosotros, y actuamos en base a esas expectativas, aunque estas sean demasiado bajas o altas, o guiamos nuestros actos en base a nuestro esfuerzo y posiblidades?
     Nuestra opinión es que, aunque no nos guste o nos cueste reconocerlo, ya que todo el mundo dice “yo hago lo que quiero y los demás me dan igual”, la realidad es bien distinta, ya que muchas veces, lo que piensan los demás de nosotros tiene más influencia en nosotros, que lo que pensamos de nosotros mismos. Por ejemplo en la forma de vestir o de comportarse, porque si llevas una camiseta de 100 euros eres mejor que si llevas una de 10, o de la marca tal, aunque realmente sea una falsificación de 5 euros; y también se da en cosas mucho más trascendentales en nuestras vidas como en la elección de estudios o trabajo, ya que parece que muchas veces lo único importante es tener un empleo donde se trabaje poco y se gane mucho, o estudiar una carrera que tenga “muchas salidas”.
     Pero porque pasa eso?, pues pasa porque se tiene miedo a ser diferente a la mayoría, y que esto provoque el rechazo y el desprecio de esa “temida mayoría” sin darnos cuenta que de esta forma no somos nosotros mismos sino que somos lo que los demás esperan que seamos, cuando en realidad podriamos ser algo mucho más auténtico, y la mayoría de las veces mejor de lo que somos, como pasa en la fábula que el águila se queda en gallina, aunque cuando decimos mejor, no nos referimos a tener un empleo mejor o mejor coche o más amigos, sino que nos referimos a dedicarnos a lo que realmente nos gusta, aunque no cobremos 3000 euros al mes, o ir con quien mejor congeniemos aunque lleve ropa del “mercadillo” o sea el cateto o el empollón de la clase, ya que de esta forma es cuando seremos realmente felices y nos sentiremos bien con nosotros mismos, aunque a veces cueste realizarlo y sea el camino más dificil.

lunes, 7 de mayo de 2012

Escuela libre Paideia

Después de asistir el pasado miércoles 3 de mayo a la charla impartida por Héctor, exalumno de una escuela libre de enseñanza (Paideia), y de explicarnos sus experiencias y aprendizaje a través de esta institución se nos ha abierto un importante tema educativo sobre el que reflexionar.
            La “Escuela libre de enseñanza Paideia” se respalda en lo siguiente:
-Libertad del individuo. Libertad del individuo pero colectiva es decir teniendo en cuenta a los demás y desde la responsabilidad a vivir en grupo.
-En contra de la autoridad. Nadie manda a nadie todo se hace por compromisos asumidos y desde la decisión colectiva, abierta y sincera.
- Autonomía del individuo, en contra de las dependencias jerarquizadas y asumidas, cada individuo tiene derechos y obligaciones asumidas voluntariamente, responsabilidad colectiva y respeto. Las personas afrontan sus propios problemas, crean sus propias convicciones y razonamientos.
-El juego como acceso al saber. Desde el juego es más fácil desarrollar la solidaridad y el trabajo colectivo, la socialización y el ambiente positivo, alegre y sincero.
-Coeducación de sexos y social. La educación es igual y conjunta, sin discriminación de ningún tipo por razones de genero o económico sociales.
            De esta manera lo que la mayoría de gente entiende como educación (escolar) pasa a tener otros fundamentos totalmente diferentes a los que conocemos y así pues los individuos que se formen en estas instituciones verán la vida desde otra perspectiva. Valores como la libertad, el antiautoritarismo, la solidaridad, la autonomía, la igualdad, el respeto…serán los que enraizarán en su forma de ser.
            Después del razonamiento nos preguntamos: ¿qué educación es la más indicada para formar a las personas como individuos cívicos dentro de la sociedad? Bajo nuestro punto de vista la escuela libre Paideia se basa en fundamentos anárquicos  los cuales están un tanto exaltados para la sociedad en la cual vivimos ya que cada vez se piden más conocimientos, más especificidad y más investigación.
Es relevante la búsqueda a través de Paideia de una humanidad más solidaria en la cual todos conviviéramos en armonía siendo todos iguales y con los mismos derechos. Desafortunadamente ésto es una utopía.
Cabe destacar que después de escuchar el testimonio nos preguntamos si la educación actual o la que nosotros recibimos es la correcta y llegamos a la idea de que es una educación correcta para formar a personas con conocimientos respecto a cualquier materia, pero no es una educación que profundice en valores como la solidaridad o la cooperación o que nos enseñe a no ser egoístas, que buena falta hace.
No creemos en una completa educación libertaria, ni afirmamos que la educación que recibimos sea la mejor posible, pero sí que es muy mejorable la educación que se recibe en edades primarias en las cuales se debería de formar con más valores a las personas y quizás darle un poco menos de importancia a los aspectos referidos a los conocimientos teóricos. Sabemos que es algo difícil dada la situación de sociedad politizada en la que vivimos, pero creemos que de esta manera las personas serían más personas.